Divide las rutas en secciones para proyectar más eficientemente.

entrenamientoLos beneficios de dividir en secciones las rutas difíciles son tanto mentales como físicos. Psicológicamente, reduce la carga de las rutas largas permitiéndote considerar cada una de sus secciones cortas y posibles. Físicamente, te permite dedicar tu energía total a resolver el fragmento del crux como si fuera ese fragmento la ruta. Solo cuando esta parte es encadenada, comienzas a trabajar en las partes más “fáciles”.

Antes de dividir la ruta en secciones, tú necesitas conocerla. Has una escalada de reconocimiento para determinar en forma lógica como dividirla. Por ejemplo, una ruta de 20 metros de escalada moderada, seguidos por 4 metros duros hasta la estación, se puede dividir en dos partes. Sabiendo que los primeros 30 metros son posibles, trabaja en resolver los últimos 5 metros y encadenarlos mientras estás fresco.

En una escalada con varios crux, divide la ruta por los diferentes crux, definidos por las posiciones de descanso o los puntos para proteger.

En escalada deportiva generalmente se divide la ruta de chapa a chapa (10 chapas tendrían 10 secciones de escalada). Después del primer recorrido de la ruta, ponle un grado a cada sección en tu mente (la más dura, la segunda más dura, la más fácil, etc.) considerando que las partes más arriba van a parecer más duras durante el encadene debido a la fatiga. Tú prioridad debe ser siempre resolver la parte más dura de la ruta.

Agradecemos a Eric Hórst que nos dio la autorización para traducir y publicar en La Piola sus artículos. Para mayor información sobre el tema, o para consultar el original, se pueden remitir a trainingforclimbing.com, suscribir su boletín o consultar sus libros.

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