Anibal Pineda en el G2. El retorno del Leopardo de las Nieves

El 21 de julio, mientras el país entero celebrara el excelente papel de Nairo Quintana en el Tour de Francia, un colombiano en las alturas del Himalaya libraba una dura batalla consigo mismo tratando de mantenerse rumbo fijo hacia el ambicioso objetivo que se había trazado: escalar dos ochomiles en la misma temporada, los Gasherbrum I y II, ambos de más de ocho mil metros.

Cerca del medio día, hora local, el montañista tolimense Anibal Pineda lograba coronar el GII siendo el primer colombiano en ascender a su máxima cota. Además lo lograba en solitario y sin ayuda de oxígeno suplementario, retos nada alejados a su gran experiencia y compromiso montañero, ya que se trata de un reconocido “Leopardo de las Nieves” que vaga solitario y meditabundo por las altas cumbres de Colombia y del mundo sobreviviendo a la “zona de la muerte” y por supuesto sin los tanques de oxígeno.

Su última gran expedición fue al Monte Nanga Parbat, en el Himalaya paquistaní durante el verano de 1999. Desde entonces Anibal no pudo contar con el apoyo económico que requieren este tipo de empresas y se dedicó entonces a ascender las montañas más altas de suramérica y claro por rutas de considerable dificultad técnica . Por ejemplo el monte Ranrapalca cara norte (1100mts MD sup), Huascarán Norte (Ruta del Escudo), Tocllaraju por la directa sur (700mts, Dif +) Ojos del Salado (6893 m) en Chile y otros ascensos considerables en Bolivia y Ecuador.

Y por supuesto las montañas de Colombia no han sido ajenas a los anhelos de este montañista, pues ostenta más de dos docenas de ascensos al Nevado del Tolima en solitario y por diversas rutas, algunas de primer ascenso absoluto; 18 ascensos al Nevado del Ruiz, 7 ascensos al Nevado de Santa Isabel, 13 ascensos a los Picos principales de la Sierra Nevada de Santa Marta (Bolivar,Colón, Tayrona, Guardián, Ojeda y La Reina), más de 30 ascensos a Picos de la Sierra Nevada del Cocuy entre los que destaca una alta travesía sentido N-S encadenando cumbres como Ritacuba, Picacho, San Pablines, Cóncavos y Pan de Azúcar, y para envidia de muchos la Cumbre central del Nevado del Huila con apertura inculída.

Pero quizá el mayor logro de Anibal es la fortaleza mental para el alpinismo en solitario, demostrándolo en una gran escalada en 1995; al alcanzar la cumbre paquistaní del Monte Rakaposhi (7785m), en solitario, octavo ascenso mundial, primero colombiano y tercero por la ruta escogida, la difícil arista nor-oeste.

También con intentos en el monte Batura I y el Nanga Parbat,  Anibal desde un principio tiene claro que no escala sólo 8 miles, sino que se impone sendos retos alpinos para satisfacción personal sin importarle el show mediático. Infortunadamente en esta temporada del 2013 la fatalidad rondó el GI lo que le impidió culminar a tope su objetivo de dos ochomiles, pues la muerte de tres escaladores españoles con los que Anibal pensaba compartir cuerda y estrategia en el Hiden Peak obstaculizó su sueño.

Esperamos que este haya sido el retorno del Leopardo de las Nieves en las altas cumbres himaláyicas. un premio muy merecido para este sencillo profesor de matemáticas que con familia y los compromisos de cualquier otro asalariado colombiano se mantiene firme y de botas en pies con los sueños de visitar y nutrirse de las nieves eternas de la alta montaña.

Felicitaciones y en horabuena Anibal!!!

 

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