Con 7 años al Tolima

Después de leer y de buscar información acerca de los niños y la altura, encontramos un documento de la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo (UIAA) “Declaración de Consenso de la Comisión Médica de la UIAA Vol. 9 LOS NIÑOS Y LA ALTITUD”. A partir de lo consignado en este documento empezamos a planificar la salida que llevaría a Joan Mateo Castro Felacio un niño de 7 años a la cumbre del Nevado del Tolima.

Salimos de Bogotá rumbo a Pereira pues allí recogeríamos parte del equipo que hacía falta para el ascenso, al día siguiente salimos hacia Salento y posteriormente al Valle de Cocora, para empezar desde este sitio la caminata a nuestro primer objetivo la Hacienda La Primavera. Después de 6 horas de caminata (18 km más o menos), lo cumplimos, Mabel, German y toda su familia nos recibirían con una cálida Agua de Panela.

Al otro día nos aproximaríamos al nevado para ganar altura y saber como se comportaba Mateo a esta altura, nos desviamos de la ruta al nevado y tomamos la antigua ruta que sale a El Rancho y pasa por el Filtro (Ruta Boquerón) en este lugar acamparíamos cerca a la Laguna de las Vacas.

Al día siguiente teníamos que devolvernos y empezar a subir hasta el campamento ubicado en el sector de Arenales (4350 msnm), Mateo no presentó complicaciones ni muestras de mal de altura. Al día siguiente a las 4 de la mañana se decide realizar el asalto a la cumbre, los vientos eran muy fuertes y las bajas temperaturas no ayudan para el ascenso, se decide poner ropa mas abrigada a Mateo y seguir subiendo ya que pronto amanecería.

El amanecer en el helipuerto fue hermoso, ya podíamos ver la ruta que seguiríamos pero seguía venteando muy fuerte, no nos dimos por vencidos y seguimos a un ritmo moderado, después de pasar por el espolón El Gusano se encuentra una rimaya, un paso bastante expuesto pero ya íbamos encordados y se pasó sin ninguna complicación, finalmente a las 9:30 de la mañana Mateo hace cumbre en el nevado del Tolima por la cara occidental, el GPS marcaba una Altitud de 5245 msnm.

Después de retomar ánimos, Mateo juega en la cumbre y a las 10:45 empezamos el descenso sin complicaciones. A la 12:30 de la tarde estábamos en el campamento Arenales, mientras Mateo duerme nosotros desarmamos la carpa para seguir el camino de regreso a la Primavera. Al día siguiente bajamos por el camino denominado El Bosque, un recorrido bastante largo en el cual pudios correr y entrenar un poco para esta temporada, llegamos corriendo a Cocora, tomamos un Jeep para Salento almorzamos caminamos y conocimos este hermoso pueblo, a las dos de la tarde salimos rumbo a Pereira y de allí de regreso a la dura realidad Capitalina.

Por: David Vargas Arce

 

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