SIETE CUMBRES, UN PROPOSITO, UN RESULTADO, MULTIPLES APRENDIZAJES

screenshot_5El promedio de quienes acabamos de terminar las Siete Cumbres, es 57 años. Como diría mi abuelita “les iba cogiendo la tarde muchachos”. Quizá por ello, la aproximación nos pareció más linda de lo esperado, pero también mucho más dura de lo esperado.

Al igual que en 1996 cuando iniciamos la gestión de nuestro primer intento al Everest, pensamos que lo más duro sería conseguir la financiación, y que una vez lograda, la cumbre sería pan comido. En Everest 1997 no logramos la cumbre, solo el record de altura para Colombia.

En el Carstensz 2016 logramos la cumbre, pero nos costó trabajo, casi más que conseguir
la financiación. La lección es que siempre las montañas nos sorprenden y que conseguir financiación para una cumbre, siempre es tarea difícil. Los dos procesos son muy exigentes y la mejor manera de resolverlos es trabajando en equipo.

El proyecto de las 7 Cumbres, un proyecto de Epopeya Colombia, se inició en 2001 cuando
bajando del Everest conversábamos sobre qué hacer después de haber alcanzado la cima más alta del mundo. Fue Manolo Barrios, uno de los cuatros colombianos, que junto con Fernando Gonzalez, Marcelo Arbelaez y Juan Pablo Ruiz, había alcanzado la cumbre del Everest, quien propuso la idea.

Tres de nosotros, Manolo, Marcelo y yo, acordamos que intentaríamos las 7 cumbres y le propusimos a nuestros compañeros de Epopeya que tomaramos este, como un propósito empresarial. Nunca pensamos que ese propósito nos tomaría tanto tiempo, y que no haríamos siete, sino que al final serian 12, pues 5 de ellas las hicimos 2 veces.

Desde el 2002, nos pusimos en la tarea de hacer de este propósito una realidad. Cuando ya
habíamos ascendido Kilimanjaro (Africa), Elbrus (Europa), Aconcagua (Sur América) y Denali (Alaska), en el 2006, resolvimos hacer un alto en el camino para buscar por segunda vez que un equipo nacional fuese al Everest en el 2007.

Esta vez buscando que una mujer colombiana buscara por primera vez alcanzar esta cima y que un hombre lo hiciera sin oxígeno. Para este propósito vinculamos gente joven, con gran capacidad física y técnica e hicimos un equipo mixto, donde se combinaba la vitalidad y la técnica de los jóvenes con la experiencia de los más viejos, a quienes los jóvenes de manera entre cariñosa y jocosa nos llamaban los dinosauros.

Se buscaba también compartir y transferir a los jóvenes la experiencia de gestar  expediciones de gran envergadura, donde la conformación y el trabajo en equipo son indispensable, tanto para adelantar el ascenso a la montaña, como para la gestión financiera. Si queremos subir montañas,tenemos que hacer mucho más que subir
montañas.

En el proceso de preparación de la expedición a Everest 2007, Nelson Cardona, quien
había sido invitado para ser una de las tres personas que buscara su cima sin oxígeno, tuvo un grave accidente que le impidió seguir en la preparación para Everest sin oxígeno y que significo la pérdida de su pierna derecha. Durante el proceso de recuperación, Nelson nos pidió que como Epopeya Colombia le ayudáramos a intentar con su prótesis subir a la cima del Everest.

En el 2010 Nelson se convirtió en el primer latinoamericano en lograr con su prótesis, la cima del mundo. Después de este logro, acordamos que volveríamos a repetir las cumbres hechas, para que Nelson se convirtiera en el primer latinoamericano que alcanzara las 7 cimas con su prótesis. Así el proyecto sumaba un nuevo propósito.

El 29 de abril (2016), con el apoyo de Adventure Indonesia – una empresa especializada en
apoyar caminatas en Indonesia y en especial en ascensos a esta montaña- , ese propósito se ha hecho realidad. Acabamos de alcanzar la séptima cumbre. Su aproximación resulto muy dura, no solo por las dificultades del camino, donde alternaban las raíces con los pantanos, sino por el clima pues todos los días llovió entre 5 y 10 horas.

El ascenso del bosque húmedo tropical de montaña es tan complejo, que Nelson es hoy el único personaje que con una prótesis ha atravesado la selva y alcanzado la cima del
Carstensz. Las otras personas que han estado con prótesis su cima, no han hecho su aproximación a pie, han usado helicóptero para llegar hasta el campamento de altura a 4.200 metros.

Nelson y todo el equipo, inicio a 1.800 metros y hoy somos el primer equipo colombiano
en lograr las 7 cimas y Nelson el primer montañista que con prótesis hace todo el recorrido
de ascenso a pie, atravesando bosque y pantanos y logra los 4884 m.s.n.m. de la pirámide del Carstensz. Logro que ya ha sido reconocido en la misma Indonesia.

Hacer realidad este sueño ha sido largo y exigente. La contribución de muchas personas ha
sido necesaria; no solo la del equipo de Epopeya Colombia S.A, también de muchos empresarios que han creído en nosotros y nos han apoyado y de un amplio grupo de montañistas que de diferentes maneras han participado y apoyado este proyecto.

Si bien todos han sido importantes, el equipo que nos ha acompañado durante las últimas 4 cimas ha sido definitivo. Sin su apoyo, tanto en la gestión previa a las expediciones,  como en el ascenso a las montañas, hoy las 7 cumbres no serían una realidad. Para ellos un especial reconocimiento. Ellos son: Sergio Vargas, José Francisco Arata, Juan Pablo Montejo y Carlos Gòmez.

Me excuso de antemano con todos los demás montañistas que nos han acompañado y apoyado, los nombraremos a todos, en el recuento amplio de las Siete Cumbres y las lecciones aprendidas. Escribir la historia y los aprendizajes será nuestra tarea en los próximos meses.

Hoy las 7 cumbres, como proyecto de Epopeya Colombia S. A es una realidad y un sueño
cumplido. Ahora debemos revisar las acciones y extraer las lecciones aprendidas, para transmitirlas a los montañistas y en la medida de lo posible a un grupo más amplio de compatriotas.

Como concluí cuando escribí la última bitácora del ascenso al Carstensz:

Sigamos soñando y trabajando para convertir a Colombia en ese país en paz con el que todos hemos soñado, hay un gran camino por recorrer y lo tenemos que hacer juntos y como un único y gran equipo. Esperamos que los aprendizajes de las Siete Cumbres, de alguna manera contribuyan en este propósito.

Tener claro y apropiado el objetivo, definir principios y valores y ajustar el plan cuando las circunstancias nos lo exige, son condiciones para alcanzar grandes resultados. El resultado que hoy compartimos, nos permite ratificar, que la perseverancia es condición para alcanzar nuestros sueños. Invitamos a todos a seguir soñando y perseverar para
hacer de esos sueños realidades.

Texto: Juan Pablo Ruiz Soto
Fotos: Colección Epopeya Colombia

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